Costumbres y Tradiciones
 

 Sobre la festividad de San Blás

Festividad de San Blás.. niños disfrutando con sus familiasLa festividad en Asunción

Si la vida convertida en leyenda de San Blas es particularmente interesante, no lo es menos en su relación con el Paraguay. Obviamente los hechos relatados anteriormente conformaron en el imaginario popular nacional lo que se conoce como la Leyenda de San Blas, hecho recogido por muchos autores que tratan el tema, tal es el caso de Margarita Durán Estragó, Dionisio González Torres, Paulo de Carvalho Neto y Luis Verón por citar a algunos de ellos. https://goo.gl/RYfw6K

Cuando Asunción fue elevada a la categoría de ciudad con la creación del Cabildo en 1541 por Domingo Martínez de Irala, fue esa institución la encargada de organizar las celebraciones de las dos figuras religiosas más importantes de la ciudad, la Virgen de Asunción y San Blas (Estragó, 1987).

Se acostumbraba realizar una procesión del santo, acompañada de su estandarte y de los devotos, desde la Catedral hasta la parroquia de San Blas.

A partir del año 1809, los actos religiosos se llevaron a cabo solamente en la Catedral, se suprimió la parroquia y la imagen del santo quedó depositada en la iglesia matriz a cargo de su mayordomo correspondiente. Con el tiempo, las festividades que en un principio eran muy intensas en la capital, fueron perdiendo brillo y vigor hasta sobrevivir apenas un feriado (que ya no lo es más hoy en día) y alguna que otra misa principal (op. cit.).

 

Parte del folclore nacional

Sin embargo, en algunas ciudades como Itá, Piribebuy o Ciudad del Este, los festejos son mayores y sobrevivieron con mucho fervor. La recordación es una mezcla de actividades profanas y religiosas, no faltan las quermeses, los bailes, las personas que se caracterizan y las procesiones. Esas actividades conformaron la tradición de la fiesta de San Blas o del Señor San Blas como también se conoce en la jerga popular al santo.

En la zona del barrio Ricardo Brugada (Chacarita), en el lugar conocido como Punta Karapã, uno de los enclaves más antiguos de la ciudad, las fiestas en honor a San Blas fueron muy afamadas y propiciaron la creación de una de las piezas más importantes de la música paraguaya de las manos de Mauricio Cardozo Ocampo, La Galopera, en la que el artista relata como testigo privilegiado el baile de estas mujeres en honor al santo en su fiesta. La letra dice en una parte: “En un barrio de Asunción/ gente viene y gente va/ ya está llamando el tambor/ la galopa va a empezar/ tres de febrero llegó/ el patrón señor San Blas/ ameniza la función/ la banda de Trinidad”.

 

Las costumbres de San Blas

San Blas es un santo multifacético. Se lo invoca, por ejemplo, para combatir los dolores de garganta para cuyo efecto es costumbre colgar una cinta con la imagen del santo en el cuello del enfermo. Asimismo, si alguien se atraganta, se acostumbra golpear la espalda de la misma pronunciando la expresión “¡San Blas, San Blas!” (González Torres, 2007).

Los promeseros suelen pagar sus votos caracterizando al santo. El día de la procesión, niños o adultos, lucen mitras rojas y visten capas del mismo color con bordes dorados y unen sus voces al canto religioso mientras siguen al santo. Las mujeres de edad, mientras tanto, llevan mantos rojos o amarillos, todas estas características de la iconografía de San Blas (op. cit.).

Fuente: https://goo.gl/G7zBPn