Costumbres y Tradiciones
 

 La Virgen de los milagros de Caacupé

Indio José tallando una imagen de la virgenEl día de la Inmaculada Concepción es una de las fiestas marianas más grandes de la Iglesia, y es celebrada en nuestro país, desde hace muchos años con una mezcla de fe y tradición, que convierte anualmente estos días en un encuentro de fieles creyentes de Tupasy Caacupé que llegan hasta ella en peregrinación desde cada punto del país, caminando, en carretas, a caballo, en bicicletas o en vehículos modernos. Lo importante es pagar las promesas a la Virgencita azul de Caacupé.

El origen de la imagen de la Virgen de los milagros de Caacupé está asociada a la Leyenda del indio José, quien fue el primero en pedir un favor y pagar su promesa, esculpiendo la imagen de la Virgen en madera. Leyenda del Indio José y la Virgen de los Milagros de Caacupé. Versión de DIONISIO M. GONZÁLEZ TORRES. Corre la tradición de que un indio convertido que vivía en la Doctrina de Tovatĩ, de nombre José, y cuya profesión era la de escultor, había ido al monte a buscar madera para sus esculturas. Estando en el monte se vio asaltado por indios Mbajá (Guaikurú según otros) y huyó de ellos, pero pronto le dieron alcance. En ese trance difícil y cuando ya iba a caer en manos de los indios, se escondió atrás de un grueso árbol e invocó a María Santísima prometiendo que si se veía libre de ese mal momento esculpiría la imagen de la Virgen con la madera del tronco que lo ocultaba.

Los indios pasaron de largo junto al árbol sin ver a nuestro personaje que, al parecer, se había vuelto invisible.

Pasado el peligro, el indio, de rodillas, agradeció a la Virgen su providencial intervención y al volver a su Doctrina comenzó su obra y esculpió dos estatuas de la Virgen Inmaculada Concepción; la imagen mayor quedó en Tovatĩ y la menor, hecha para ser venerada en un oratorio familiar propio, fue llevado a Caacupé donde es venerada hasta hoy. El hecho parece haber acontecido entre 1582 y 1600, pues los franciscanos Fray Alonso de Buenaventura y Fray Luis de Bolaños andaban por esa época adoctrinando en Altos, Tovatĩ, y Atyrá, en la sierra de Ytyrusú (Altos).

Se cuenta también, que cuando la fuente de Tapaikuá desbordó e inundó el valle del Pirajú dando origen al lago de Ypakaraí, los pobladores ribereños vieron flotar sobre las aguas un envoltorio cilíndrico de cuero, como una gurupa, que es rescatado, y con gran sorpresa de todos, encuentran dentro la imagen esculpida de la Virgen de los Milagros.

La imagen es entregada por Fray Luis Bolaños al indio José, de la doctrina de Atyrá, quien fue el que la rescató de las aguas y era carpintero, casado y con hijos para que la llevase a su casa y la cuidase.

Es tradición que esta imagen es la misma que el indio de Tovatĩ había esculpido y que no se sabe cómo se perdió para hallársela después flotando en el Ypakaraí. Se supone que durante algún viaje que hacía a la aldea de Arekajá se vio sorprendido por el desborde del Tapaikuá y allí perdió su preciosa carga.

Habiendo crecido mucho la tava de Atyrá con el agregado de los indios de Gasorý (reducidos de San Vicente de los Llois, que habitaban sobre el arroyo Gasorý, más al N. E.), recibió el indio carpintero José orden para cortar madera para construir un lance de casas, José se instaló con su familia y peones en un obraje hacia Ka'aguy-kupé, (Ka'akupé) a un cuarto de legua del actual sitio de Caacupé, en un lugar que hoy se llama Sanja-hũ, junto a la Comisaría-kué (o Loma guasú) al lado de un manantial de abundante agua cristalina, que se llamó Tupãsy-ykuá: pozo de la Virgen.

ENTRANDO EN LA HISTORIA

En el obraje, José levantó su casa y una capilla u oratorio para la imagen de la Virgen, el primer santuario para su veneración; junto a la capilla había un manantial de abundante agua cristalina, que recibió el nombre de Tupãsy-ykuá: pozo de la Virgen.

Inmediatamente la capilla fue lugar de peregrinación para venerar a la Virgen de los Milagros.

Después de algunos años, hacia 1650, enferma y muere el indio José; su casa y carpintería y el oratorio con la imagen milagrosa quedan a cargo de un hijo que había venido de Atyrá, donde vivía. Se hace cargo del cuidado de la madre y de la casa, de la carpintería y del oratorio. Poco más tarde mueren también la esposa y el hijo de José.

La imagen es llevada por parientes a Tovatĩ, y hacia 1750 es entregada a los ciudadanos de la familia Aquino, de Caacupé, con la obligación de construirle un oratorio apropiado. La familia Aquino no pudo satisfacer la condición y entonces, hacia 1760-66, se hace cargo de la imagen Doña Juana Curtido de Gracia quien, en 1765 hace, por escritura pública, donación de dos manzanas de terreno para allí erigirse la iglesia.

La construcción comenzó el 4 de abril de 1770 y mientras ella duró, la Sra. de Gracia mantuvo la imagen en culto público en un oratorio provisorio que hizo construir a unas 500 varas al Sud-Este de la actual iglesia.

La pequeña población Capilla de los Milagros que fue creciendo en el Valle de Ka'akupé, alrededor de la capilla donde se veneraba la imagen de la Virgen de los Milagros de la Concepción, recibió el 10 de octubre de 1769 el rango y designación de Vice-Parroquia, dependiente de Piribebuy, encomendándose al Presbítero Andrés Salinas, Teniente Cura de este último pueblo, el cuidado de ella.

En 1770, durante el gobierno de Don Carlos Morphi, se funda oficialmente la población de Caacupé, al elevársela a la categoría de pueblo, como centro religioso. El Presbítero Andrés Salinas tuvo a su cargo la Vice parroquia durante más de veinte años.

Durante el gobierno de Don Carlos Antonio López, Caacupé fue erigido centro civil, con sus propias autoridades.

Durante la guerra contra la Triple Alianza la iglesia fue saqueada por las tropas brasileñas después de la batalla de Acosta Ñú. La iglesia contaba con donaciones valiosas en dinero y en joyas, entre éstas, una regia corona donada por Doña Inocencia López de Barrios, hermana del Mariscal. Es que por entonces ya se pensaba construir una nueva iglesia en el mismo lugar o en otro lugar cercano de la cordillera.

Fuentes:

http://www.portalguarani.com/detalles_museos_otras_obras.php?id=&id_obras=2441&id_otras=369

FOLKLORE DEL PARAGUAY. Por DIONISIO M. GONZÁLEZ TORRES. Editorial Servilibro.